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INDEMNIZACION DESPIDO

Indemnización por despido

Al hablar de indemnización por despido vamos a tratar en realidad todas las indemnizaciones que puede cobrar un trabajador al ser despedido o ver extinguida su relación laboral.

En éste sentido debemos distinguir básicamente tres tipos de supuestos, aunque en realidad, como veremos, todo es mucho más complejo y los supuestos son muchísimos más amplios y con numerosas excepciones.

Despido improcedente

Cuando se impugna un despido se espera que se declare nulo o improcedente. La nulidad conlleva la readmisión. La improcedencia puede conllevar la readmisión, pero también la ruptura definitiva con la empresa y el abono de una indemnización que consistirá en 45 días, (33 días desde marzo de 2012) por año trabajado.

Extinciones por causas objetivas

Estas extinciones se deben a causas que la ley prevé como tales, y que únicamente obligan al pago de una indemnización de veinte días por año trabajado. Están recogidas en el Estatuto de los Trabajadores, generalmente se conocen las causas relacionadas con la mala marcha económica de la empresa. Pero no sólo son esas, así las empresas pueden acometer despidos objetivos basados en causas técnicas (por ejemplo por la implantación de nuevos procesos de producción o de maquinaria, por renovación de maquinaria, implantación de nuevos procesos informáticos), por causas organizativas (que son cambios en la estructura organizativa de la empresa, por ejemplo de un departamento, de delegaciones, de redes de distribución  o incluso por ejemplo por un cambio o reducción de determinada actividad de la empresa).

Por último también estarían las causas productivas, que podrían ir relacionadas con las primeras, pero realmente se refieren a la misma producción únicamente.

También pueden afectar al trabajador, y así podría ser porque no pudiera éste adaptarse a modificaciones en la forma de trabajar en la empresa, por modificaciones en la producción, por reiteración de faltas de trabajo, por ejemplo.

Finalizaciones de contratos temporales

Es la indemnización que legalmente corresponde al finalizar una relación laboral, normalmente entre seis y doce días por año trabajado.  Aunque aquí siempre hay que atender que no haya habido fraude en la contratación, sucesión de contratos, cesiones entre empresas, y otros numerosos supuestos que podrían dar lugar a una impugnación justa de la extinción de la relación laboral.

También hay que atender al contrato realizado, al tiempo que ha venido desarrollándolo, a si ha tenido cambios de funciones o trabajo, para ver si se adecuaba el contrato  lo correctamente previsto.

Excepciones y otros supuestos.

Hay numerosas causas que pueden dar lugar a una extinción, y que ya sobre el caso concreto recomendaríamos que se dirigieran al despacho para consultarlas, entre ellas por ejemplo estaría la jubilación del trabajador o del empresario individual, la incapacidad permanente de ambos, el cierre de empresa, etc.

Incluso dentro de los supuestos explicados antes, pueden darse casos en que las cosas no sean como las hemos indicado. Así por ejemplo la reciente jurisprudencia europea ha dictado una reciente sentencia referente a los temporales en la administración que puede obligar en la práctica a que fijos y temporales tengan un mismo trato indemnizatorio.

Abogado laboral en valencia

Abogado laboral en valencia

También el Tribunal Constitucional, (en la foto), puede abordar la materia y obligar a los tribunales laborales a adoptar sentencias que cambien el criterio seguido hasta ahora.

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